La historia comienza en 1946, cuando desarrollamos una nueva técnica de extracción de la vainilla
capaz de captar la esencia de esta especia excepcional con finura y precisión.
A lo largo de los años, nuestro saber hacer ha crecido y nuestra experiencia se ha reforzado.
Hemos seguido trabajando con la vainilla con pasión, situándola en el centro de nuestra actividad.
Hoy, es este legado, esta experiencia y esta pasión lo que queremos transmitir a través de nuestra nueva firma.
a través de esta nueva firma, que resuena como un título: Maestro vainillero.